Biografía:
Samael Aun Weor
MI INFANCIA
No está demás aseverar solemnemente que nací
con enormes inquietudes espirituales; negarlo sería un absurdo...
Aunque a muchos les parezca algo insólito e
increíble el hecho concreto de que haya alguien en el mundo que pueda recordar
en forma íntegra la totalidad de su existencia, incluyendo hasta su propio
suceso del nacimiento, quiero aseverar que yo soy uno de esos.
Después de todos los consabidos procesos
natales, muy limpio y hermosamente vestido, deliciosamente fui colocado en el
lecho materno junto a mi madre...
Cierto gigante muy amable, acercándose a aquel
sagrado lecho, sonriendo dulcemente me contemplaba. Era mi padre.
Huelga decir, claramente y sin ambages, que en
el amanecer de cualquier existencia andamos originalmente en cuatro patas, luego
en dos y por último en tres, obviamente, la postrera es el bastón de los
ancianos.
Mi caso en modo alguno podía ser una excepción
a la regla general. Cuando tuve once meses quise caminar, y es evidente que lo
logré sosteniéndome firmemente sobre mis dos pies.
Todavía recuerdo plenamente aquel instante
maravilloso en que, entrelazando mis manos sobre la cabeza, hiciera solemnemente
el signo masónico de socorro: "ELAI B' NE AL' MANAH".
Y como quiera que todavía no he perdido la
capacidad de asombro, debo decir que lo que sucedió entonces me pareció
maravilloso. Caminar por vez primera con el cuerpo que a uno le ha dado la Madre
Natura, es fuera de toda duda un prodigio extraordinario.
Muy serenamente me dirigí hasta el viejo
ventanal desde el cual podía verse claramente el abigarrado conjunto de personas
que aquí, allá o acullá, aparecían o desaparecían en la calleja pintoresca de mi
pueblo. Agarrarme a los barrotes de tan vetusta ventana fue para mí la primera
aventura; afortunadamente mi padre, hombre muy prudente, conjurando con mucha
anticipación cualquier peligro, había establecido una malla de alambre en la
balaustrada a fin de que yo no fuese a caer en la calle...
¡Ventana muy antigua de un alto piso! ¡Cuánto
la recuerdo! Vieja casona centenaria donde diera mis primeros pasos...
Ciertamente en esa deliciosa edad, amaba los
encantadores juguetes con que los niños se divierten, mas esto en modo alguno se
interfería con mis prácticas de meditación.
Por esos primeros años de la vida en que uno
aprende a caminar, acostumbraba sentarme al estilo oriental para meditar...
Entonces estudiaba en forma retrospectiva mis pasadas reencarnaciones, y es
ostensible que me visitaban muchas gentes de los antiguos tiempos...
Cuando concluía el éxtasis inefable y
retornaba al estado normal común y corriente, contemplaba con dolor los muros
vetustos de aquella centenaria casa paternal donde yo parecía, a pesar de mi
edad, un extraño cenobita...
¡Cuán pequeño me sentía ante esos toscos
murallones! Lloraba... ¡Sí!, como lloran los niños...
Me lamentaba diciendo: "¡Otra vez en un nuevo
Cuerpo Físico! ¡Cuán dolorosa es la vida! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!...
"En esos precisos instantes acudía siempre mi
buena madre con el propósito de auxiliarme, a tiempo que exclamaba:
"El niño tiene hambre, tiene sed", etc., etc.,
etc". Jamás he podido olvidar aquellos instantes en que alegre corría por los
solariegos corredores de mi casa... Entonces me acaecían insólitos casos de
Metafísica Trascendente: me llamaba mi padre desde el umbral de su recámara; yo
le veía en ropas de dormir, y cuando intentaba acercarme a él, entonces, se
esfumaba perdiéndose en la Dimensión Desconocida...
Empero, confieso sinceramente que este tipo de
fenómenos psíquicos me eran muy familiares. Entraba sencillamente en su alcoba
y, al verificar en forma directa que su Cuerpo Físico yacía dormido entre el
perfumado lecho de caoba, me decía a mí mismo lo siguiente: "¡Ah lo que sucede
es que el Alma de mi padre está afuera porque su Cuerpo Carnal en estos momentos
está durmiendo".
Por aquellos tiempos comenzaba el cine mudo y
muchas gentes se reunían en la plaza pública durante la noche, para distraerse
observando películas al aire libre en la rudimentaria pantalla: una sábana bien
templada, clavada en dos palos debidamente distanciados...
Yo tenía en casa un cine muy diferente: me
encerraba en una recámara obscura y fijaba la mirada en la barda o pared. A los
pocos instantes de espontánea y pura concentración, se iluminaba espléndidamente
el muro cual si fuese una pantalla multidimensional, desapareciendo
definitivamente las bardas; surgían luego de entre el infinito espacio, paisajes
vivientes de la Gran Naturaleza, Gnomos Juguetones, Silfos Aéreos, Salamandras
del Fuego, Ondinas de las Aguas, Nereidas del inmenso mar, criaturas dichosas
que conmigo jugueteaban, seres infinitamente felices.
Mi cine no era mudo, ni en él se necesitaba a
Rodolfo Valentino, o a la famosa Gatita Blanca de los tiempos idos. Mi cine era
también sonoro, y todas las criaturas que en mi pantalla especial aparecían,
cantaban o parlaban en el Orto Purísimo de la Divina Lengua Primigenia, que como
un río de oro corre bajo la selva espesa del Sol.
Más tarde, al multiplicarse la familia,
invitaba a mis inocentes hermanitos y ellos compartían conmigo esta dicha
incomparable mirando serenamente las Figuras Astrales en la extraordinaria barda
de mi obscura recámara...
Fui siempre un adorador del Sol, y tanto al
amanecer como al anochecer subía sobre la techumbre de mi morada (porque
entonces no se usaban las azoteas), y sentado al estilo oriental como un yoguín
infantil, sobre las tejas de barro cocido, contemplaba al Astro Rey en Estado De
Éxtasis, sumiéndose así en Profunda Meditación. Buenos sustos se llevaba mi
noble madre viéndome caminar sobre la morada...
Siempre que mi anciano padre abría la vieja
puerta del guardarropa, sentía como si me fuese a entregar aquella singular
chaqueta o casaca de color púrpura en la que lucían dorados botones...
Vieja prenda del vestir caballeresco que usara
con elegancia en aquella mi antigua reencarnación en la que me llamara Simeón
Bleler; a veces se me ocurría que entre ese armario viejo pudieran también estar
guardados espadas y floretes de los antiguos tiempos.
No sé si mi padre me comprendiera; pensaba tal
vez que pudiera entregarme objetos de esa antepasada existencia. El anciano me
miraba y en vez de tales prendas me entregaba una carreta para que con ella
jugara; juguete de dichas inocentes en mi infancia...
RELIGIÓN
Enseñando en buenos modales, confieso
francamente y sin ambages, que fui educado de acuerdo con la religión oficial de
mi pueblo.
Travesear con alguien, por el desván, en plena
liturgia, siempre me pareció abominable... Desde niño tuve el sentido de
veneración y respeto. No quise jamás encogerme de hombros en pleno culto; nunca
me agradó escabullirme de entre mis sagrados deberes, ni reírme, ni burlarme de
las cosas santas.
Sin querer ahora enredarme entre espinas y
zarzales, debo tan sólo decir que en tal secta mística (no importa cuál sea su
nombre), encontré Principios Religiosos comunes en todas las Religiones
Confesionales del mundo. Citarlos ahora, es conveniente para bien de la Gran
Causa.
CIELOS
Los hallamos en toda Religión Confesional
aunque con diversos nombres; empero, éstos son siempre nueve, como dijera con
tanto acierto el Dante florentino, en su clásico poema de "La Divina Comedia".
1) Cielo de la Luna (Mundo Astral)
2) Cielo de Mercurio (Mundo Mental)
3) Cielo de Venus (Mundo Causal)
4) Cielo del Sol (Mundo Búddhico o
Intuicional)
5) Cielo de Marte ( Mundo Atmico. Región de
Atman)
6) Cielo de Júpiter (El Nirvana)
7) Cielo de Saturno (Mundo Paranirvánico)
8) Cielo de Urano (Mundo Mahaparanirvánico)
9) Cielo de Neptuno ( El Empíreo)
Resulta palmario y manifiesto que estos Nueve
Cielos enhorabuena citados, están también dentro de nosotros mismos, aquí y
ahora, y se penetran y compenetran mutuamente sin confundirse.
Obviamente estos Nueve Cielos se hallan
ubicados en Nueve Dimensiones Superiores; ostensiblemente se trata de Nueve
Universos Paralelos.
INFIERNOS
No está de más en este esotérico Mensaje de
Navidad 1972-1973, recordar con cierto énfasis muy singular a los diversos
Infiernos Religiosos...
Evoquemos con solemnidad, hagamos memoria, de
los múltiples Infiernos prehistóricos e históricos.
Remembranza, reminiscencia existe por doquiera
sobre Infiernos Chinos, Mahometanos, Buddhistas, Cristianos, etc., etc., etc...
Resulta incuestionable que todos esos variados
Infiernos sirven de símbolo para el Mundo Mineral Sumergido...
Claramente, el Dante, discípulo maravilloso de
Virgilio el poeta de Mantua, descubre con asombro místico la íntima relación
existente entre los Nueve Círculos Dantescos y los Nueve Cielos...
"El Bardo Thodol", libro Tibetano de los
Espíritus del otro mundo, resalta magnífico ante nuestros ojos haciéndonos ver
la cruda realidad de los Mundos Infiernos dentro del interior del Organismo
Planetario en que vivimos.
Es indubitable que los Nueve Círculos
Dantescos dentro del interior de la Tierra, se corresponden científicamente con
las Nueve Infra-Dimensiones Sumergidas bajo la Región Tridimensional de
Euclides. Resulta palmario y claro, la existencia cósmica de los Mundos
Infiernos en cualquier Mundo del Espacio Infinito.
Obviamente el Reino Mineral Sumergido no es
ciertamente una excepción del planeta Tierra.
ANGELOLOGÍA
Todo el Cosmos es dirigido, vigilado y animado
por series casi interminables de Jerarquías de Seres Conscientes, teniendo cada
uno de ellos una misión que cumplir, y quienes (ya se les llame por un nombre o
por otro Dhyan-Chohans. Ángeles o Devas, etc.) son Mensajeros, tan sólo en el
sentido de ser agentes de las Leyes Kármicas y Cósmicas. Varían hasta el
infinito en sus Grados respectivos de Conciencia y de Inteligencia y todos ellos
son Hombre Perfectos en el sentido más completo de la palabra.
Múltiples servicios angélicos caracterizan el
Amor Divinal. Cada Elohim trabaja en su especialidad. Nosotros podemos y debemos
apelar a la protección Angélica.
DIOS
Todas las religiones son perlas preciosas
engarzadas en el hilo de oro de la Divinidad.
Es ostensible el amor que todas las místicas
instituciones del mundo sienten por lo Divinal: Alá, Brahama, Tao, Zen, I.A.O.,
INRI, Dios, etc., etc., etc.
El Esoterismo Religioso no enseña Ateísmo de
ningún tipo, excepto en el sentido que encierra la palabra sánscrita "Nâstika":
no admisión de ídolos, incluyendo a ese Dios Antropomórfico de la gente
ignorante (cosa absurda sería creer en un dictador celeste que sentado allá
arriba en un trono de tiranía, lanzara rayos y centellas contra este triste
hormiguero humano).
El Esoterismo admite un Logos o un Creador
Colectivo del Universo, un Demiurgo Arquitecto.
Es incuestionable que tal Demiurgo no es una
Deidad Personal como muchos equivocadamente suponen, sino sólo la colectividad
de los Dhyan Chohans, Ángeles, Arcángeles y demás Fuerzas.
"Dios es Dioses". Escrito está con caracteres
de fuego en el Libro resplandeciente de la Vida, que Dios es el Ejército de la
Voz, la Gran Palabra, el Verbo.
"En el principio era el Verbo, y el Verbo
estaba con Dios, y el Verbo era Dios".
"Todas las cosas por El fueron hechas, y sin
El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho".
Es algo palmario y manifiesto, que cualquier
Hombre Auténtico que logre realmente la Perfección, ingresa por tal motivo en la
Corriente del Sonido, en las Milicias Celestes constituidas por los Buddhas de
Compasión, Ángeles, Espíritus Planetarios, Elohim, Rishi-Prajapatis, etc., etc.,
etc.
Se nos ha dicho con gran énfasis que "el Logos
suena" y eso es obvio. El Demiurgo, el Verbo, es Unidad Múltiple Perfecta.
Quien adora a los Dioses, quien les rinde
culto, puede capturar mejor la honda significación de las diversas Facetas
Divinales del Demiurgo Arquitecto.
Cuando la humanidad se burló de los Dioses
Santos, cayó herida de muerte en el grosero materialismo de esta Edad de Hierro.
LUCIFER
Podemos y hasta debemos eliminar radicalmente
a todos los Agregados Psíquicos Subjetivos, Tenebrosos y Perversos que llevamos
dentro; empero, es incuestionable que jamás podríamos disolver en sí mismos a la
Sombra del Logos Intimo.
Resulta a todas luces claro y evidente que
Lucifer es la antítesis del Demiurgo Creador, su Sombra Viviente proyectada en
el fondo profundo del Micro-Cosmos Hombre.
Lucifer es el Guardián de la Puerta y de las
Llaves del Santuario, para que no penetren en él sino los ungidos que poseen el
Secreto de Hermes.
Y ya que hemos escrito este tan aborrecible
nombre para los oídos piadosos del vulgo, necesario sería consignar también, que
el Lucifer Esotérico de la Doctrina Arcaica es todo lo contrario de lo que los
teólogos (cual el famoso Des Mousseaux y el Marqués de Mirville), suponen
equivocadamente, pues es la alegoría del Bien, el símbolo del más alto Sacrificio
(Christos-Lucifer de los Gnósticos) y el Dios de la Sabiduría bajo infinitos
nombres.
Luz y Sombra; misteriosa simbiosis del Logos
Solar (Unidad Múltiple Perfecta), INRI es Lucifer.
DEMONIOS
Las diversas teogonías religiosas nos pintan
como castigados a esos Logoi Divinos que, reencarnados en humanos cuerpos,
cometieran el error imperdonable de caer en la generación animal.
Esos Genios Tenebrosos son Ángeles caídos,
Demonios auténticos en el sentido más completo de la palabra.
Resulta absurdo aseverar que tales rebeldes
hubiesen dado la Mente al hombre; es obvio que esos Ángeles caídos son
verdaderos fracasos cósmicos.
Es muy oportuno en estos instantes recordar
los nombres inhumanos de Andramelek, Belial, Moloch, Bael, etc,. cuyas horrendas
abominaciones pueden ser estudiadas por cualquier Adepto de la Logia Blanca, en
los Registros Akáshicos de la Naturaleza.
Distíngase entre lo que es una "Caída
Esotérica" y lo que es una "Bajada". Evidentemente esos Ángeles rebeldes no
bajaron, cayeron, y eso es diferente.
EL LIMBO
Versados en la Historia Universal, bien
sabemos en forma íntegra lo que es realmente el Orco de los Clásicos Griegos y
Latinos; el Limbo de los Esoteristas Cristianos.
No está de más en este tratado, enfatizar la
idea trascendental de que el Limbo es ciertamente, la antesala de los Mundos
Infiernos...
Todas las cuevas conocidas y por conocer
forman una vasta e ininterrumpida red que abarca por entero al planeta Tierra,
constituyendo el Orcus de los clásicos (como ya dijimos en renglones arriba), el
Limbo auténtico del Esoterismo Gnóstico... el "Otro Mundo", en fin, donde
vivimos después de muertos.
Corresponde al Limbo aquella mística y
terrible alegoría que dice: "Allí viven aquellos niños inocentes que murieron
sin haber recibido las Aguas del Bautismo".
En Gnóstico Esoterismo tales Aguas son de tipo
Genesiaco y constituyen el "Ens Seminis" (la Entidad del Semen, como dijera
Paracelso).
El Bautismo Sacramental de los diversos cultos
religiosos simboliza la Sexo-Yoga, el Maithuna, la Magia Sexual. En la Médula y
en el Semen se encuentra la clave de la Salvación y todo lo que no sea por allí,
por este camino, es ciertamente una pérdida inútil de tiempo.
Niños inocentes son aquellos Santos que no
trabajaron con las Aguas Espermáticas del Primer Instante. Gentes virtuosas que
creyeron posible la Auto-Realización Intima del Ser, sin cumplir con el
compromiso del Sacramento del Bautismo; desconocieron la Magia Sexual o la
rechazaron enfáticamente.
Sólo Mercurio, el jefe y evocador de las
Almas, tomando el Caduceo de la Sabiduría en su diestra, puede evocar de nuevo a
la vida a las infelices criaturas inocentes precipitadas en el Orco.
Sólo él, el Archimago y Hierofante, puede
hacerlas renacer en ambientes propicios para el trabajo fecundo y creador en la
Forja de los Cíclopes.
Así es como Mercurio, el Nuncio y el Lobo del
Sol hace ingresar a las Almas del Limbo en las Milicias Celestes.
PURGATORIO
Definamos el Purgatorio así: Región Molecular
Inferior; zona de tipo Sub-Lunar; Astral Sumergido (Kama-Loka secundario).
En el Mundo Purgatorial debemos freír las
Semillas del Mal, aniquilar Larvas Infra-Humanas de todo tipo; purgarnos de toda
corrupción; purificarnos radicalmente.
El Dante Alighieri hablando sobre el
Purgatorio dice:
"Nos aproximamos hasta llegar al sitio que
antes me había parecido ser una rotura, semejante a la brecha que divide un
muro, y vi una puerta, a la cual se subía por tres gradas de diferentes colores,
y un portero que aún no había proferido ninguna palabra".
"Y como yo abriese cada vez más los ojos, le
vi sentado sobre la grada superior, con tan luminoso rostro que no podía fijar
en él la vista. Tenía en la mano una espada desnuda, que reflejaba sus rayos
hacia nosotros de tal modo, que en vano intenté fijar en ella mis miradas".
-"Decidme desde ahí: ¿Qué queréis? empezó a
decir, ¿Dónde está el que os acompaña? Cuidad que vuestra llegada no sea
funesta".
-"Una Dama del Cielo, enterada de estas cosas,
le respondió mi Maestro, nos ha dicho hace poco: Id allí; aquella es la puerta".
-"Ella guía felizmente vuestros pasos, replicó
el cortés portero. Llegad, pues, y subid nuestras gradas".
"Nos adelantamos: El primer escalón era de
mármol blanco, tan bruñido y tenso, que me reflejé en él tal como soy; el
segundo, más oscuro que el color turquí, era de una piedra calcinada y áspera,
resquebrajada a lo largo y de través. El tercero, que gravita sobre los demás,
me parecía de un pórfido tan rojo como la sangre que brota de las venas. Sobre
este último tenía ambas plantas el Ángel de Dios, el cual estaba sentado en el
umbral, que me pareció formado de diamante. Mi guía me condujo de buen grado por
los tres escalones diciendo: "Pide humildemente que se abra la cerradura". "Me
postré devotamente a los pies santos. Le pedí por misericordia que abriese, pero
antes me di tres golpes en el pecho. Con la punta de su Espada me trazó siete
veces en la frente la letra "P" y dijo: "Procura lavar estas manchas cuando
estés dentro".
"En seguida sacó de debajo de sus vestiduras,
que eran del color de la ceniza o de la tierra seca, dos llaves, una de las
cuales era de oro y la otra de plata. Primero con la blanca y luego con la
amarilla, hizo en la puerta lo que yo deseaba".
"Cuando una de las llaves falsea y no gira con
regularidad por la cerradura (nos dijo), esta entrada no se abre. Una de ellas
es más preciosa, pero la otra requiere más arte e inteligencia antes de abrir
porque es la que mueve el resorte".
"Pedro me las dio, previniéndome que más bien
me equivocara en abrir la puerta que en tenerla cerrada, siempre que los
pecadores se prosternen a mis pies. Después empujó la puerta hacia el sagrado
recinto, diciendo: "Entrad, mas debo advertiros que quien mira hacia atrás
vuelve a salir".
"Entonces giraron en sus quicios los espigones
de la sacra puerta, que son de metal, macizos y sonoros. Y no produjo tanto
fragor, ni se mostró tan resistente la de la roca Tarpeya, cuando fue arrojado
de ésta el buen Metelo, por lo cual quedó vacía. Yo me volví atento al primer
ruido, y me pareció oír voces que cantaban al son de dulces acordes: "Te Deum
Laudamos".
"Tal impresión hizo en mí aquello que oía
(como la que ordinariamente se recibe cuando se oye el canto acompañado del
órgano), que tan pronto se perciben como dejan de percibirse las palabras".
(Véase "La Divina Comedia", de Dante).
LA MADRE DIVINA
María, o mejor dijera RAM-IO, es la misma
Isis, Juno,Demetér, Ceres, Maia, la Divina Madre Cósmica, el Poder Serpentino
que subyace en el fondo viviente de toda materia orgánica e inorgánica.
MARIA MAGDALENA
La bella Magdalena es, fuera de toda duda, la
misma Salambo, Matra, Ishtar, Astarté, Afrodita y Venus.
El Aura Solar de la Magadalena arrepentida
está constituida por todas las Esposas Sacerdotisas del mundo.
Bienaventurados los hombres que encuentren
refugio en esa Aura, porque de ellos será el Reino de los Cielos.
CRISTO
Entre los Persas, Cristo es Ormuz,
Ahura-Mazda, la antítesis de Ahriman (Satán).
En la tierra sagrada de los Vedas, Cristo es
Vishnú, el Segundo Logos, sublime emanación de Brahama, el Primer Logos.
El Jesús Indostánico es el avatara Krishna. El
Evangelio de este Maestro es similar a al del Divino Rabí de Galilea.
Entre los Chinos antiguos Fu-Hi es el Cristo
Cósmico, quien compusiera el famoso "I-King", libro de las leyes, y nombrara
para bien de la humanidad, Ministros Dragones. En el país asoleado de Kem, en la
tierra de los Faraones, Cristo era de hecho Osiris y quien lo encarnaba pasaba,
por tal motivo, a ver un Osirificado. Quetzalcoatl es el Cristo Mexicano que
ahora mora en la lejana Thule, el Dios Blanco.
INMACULADAS CONCEPCIONES
Es urgente comprender lo que son realmente las
Inmaculadas Concepciones. Estas abundan en todos los cultos antiguos. Fu-Hi,
Quetzalcoatl, Buddha y muchos otros son el resultado de Inmaculadas
Concepciones. El Fuego Sagrado hace fecundas a las Aguas de la Vida para que
nazca el Maestro en nosotros.
Todo Ángel es ciertamente hijo de la Divina
Madre Kundalini; ella es realmente Virgen antes del parto, en el parto y después
del parto. En el nombre de la Verdad, solemnemente aseveramos lo siguiente: "El
Esposo de Devi Kundalini, nuestra Madre Cósmica Particular, es el Tercer Logos,
el Espíritu Santo, Shiva el Primogénito de la Creación, nuestra Mónada Intima,
Individual o mejor dijéramos Sobre-Individual".
ESPIRITISMO
Era yo todavía un chaval de doce primaveras,
cuando solícito con alguien que ansioso investigaba los misterios del Más Allá,
me propuse también inquirir, indagar, investigar en el terreno inquietante del
Espiritismo.
Entonces con tesón de clérigo en la celda,
estudié innumerables obras Metafísicas. No está de más citar autores como Luis
Zea Uribe, Camilo Flammarion, Kardec, León Denis, César Lombroso, etc.
El primero de una serie de Kardek ciertamente
me pareció muy interesante, mas tuve que releerlo tres veces con el ánimo
indiscutible de comprenderlo íntegramente.
Posteriormente, convertido realmente en un
verdadero ratón de biblioteca, confieso con franqueza y sin ambages, que me
apasioné por el "Libro de los Espíritus", antes de seguir con muchísimos otros
volúmenes de enjundioso contenido.
Con mente impenetrable para cualquier otra
cosa que no fuese el estudio, me encerraba muy largas horas dentro de mi casa o
en la biblioteca pública con el anhelo evidente de buscar el Camino Secreto.
Ahora, sin presumir de sabio, sin vanagloria
alguna, sólo deseo en este capítulo dar a conocer el resultado de mis
investigaciones en el terreno Espiritista.
MEDIUMS
Sujetos pasivos, receptivos, que ceden su
materia, su cuerpo, a los fantasmas metafísicos de Ultra-Tumba.
Es incuestionable que el Karma de la
mediumnidad es la epilepsia. Obviamente los epilépticos fueron Médiums en sus
vidas anteriores.
EXPERIMENTOS
1.- Cierta dama, cuyo nombre no menciono, veía
constantemente el fantasma de una mujer fallecida. Este último le decía al oído
muchas cosas.
En solemne sesión espiritista cayó la dama en
trance. El fantasma obsesor le indicó a la redicha médium que escarbara en
determinado lugar de la casa, pues allí (se le dijo), encontraría un gran
tesoro.
Se siguieron las indicaciones del fantasma;
desafortunadamente el tesoro no fue hallado.
Es incuestionable que la fortuna esa, sólo era
una simple Proyección Mental de la Psiquis Subjetiva de los asistentes.
Obviamente, esa gente resultaba en el fondo muy codiciosa.
2.- Allende el tiempo y la distancia, muy
lejos de esta mi querida tierra Mexicana, hube de internarme en el Estado Zulia,
Venezuela, Suramérica.
Huésped de mi anfitrión, en su campestre
morada, debo aseverar que por aquellos días fui testigo presencial de un
acontecimiento Metafísico insólito.
Conviene ratificar para bien de mis lectores,
que mi redicho anfitrión era, fuera de toda duda y dicho sin ambages, un
personaje demasiado humilde, de la raza de color. Es incuestionable que aquel
buen señor, por cierto muy generoso con los necesitados, gastaba con salero, de
su propiedad, en ricas comilonas.
Residir en el hotel entre gente cultivada o
resentirse contra alguien por algún motivo, era para este buen hombre algo
imposible. Ciertamente prefería resignarse a la tarea, con su suerte, en los
duros infortunios del trabajo.
Huelga decir en gran manera que aquel
caballero de marras parecía tener el Don de la Ubicuidad, pues se le veía por
doquier, aquí, allá y acullá.
Cualquier noche de esas tantas, ese
distinguido caballero, con mucho secreto me invitó a una sesión de Espiritismo.
Yo, en modo alguno, quise declinar tan amable invitación.
Tres personas, reunidas bajo el campesino
techo de su hacienda, nos sentamos alrededor de una mesa de tres patas.
Mi anfitrión, lleno de inmensa veneración
abrió una pequeña caja que jamás abandonaba en sus viajes, y de ella extrajo una
calavera indígena.
Posteriormente recitó algunas hermosas
plegarias y clamó con gran voz llamando al fantasma del misterioso cráneo.
Era la media noche, el cielo estaba encapotado
con negros nubarrones que, siniestros, se perfilaban en el espacio tropical.
Llovía, y truenos y relámpagos hacían estremecer a toda la comarca.
Extraños golpes se sintieron dentro del
interior del mueble y luego, definitivamente violando la Ley de la Gravedad,
como burlándose de los viejos textos de física, la mesa se levantó del piso.
Después vino lo más sensacional: el fantasma invocado apareció en el recinto y
pasó junto a mí.
Por último, la mesa se inclinó hacia mi lado y
la calavera, que sobre este mueble se encontraba, vino a posarse en mis brazos.
"¡Ya basta!" -exclamó mi anfitrión-.
"La tempestad está muy fuerte y en estas
condiciones tales invocaciones resultan muy peligrosas". En esos instantes un
trueno espantoso hizo palidecer el rostro del invocador.
3.- Ambulando cierto día por una de esas
viejas callejas de la ciudad de México D.F., motivo por una extraña curiosidad,
hube de penetrar con otras personas en una antigua casona donde, para bien o
para mal, funcionaba un Centro Espiritista o Espiritualista.
Exquisito salón extra-superior de muchas
campanillas y con bastante gente emotiva, delicada y de marca mayor.
Sin pretender en modo alguno exponerme a un
riesgo, muy respetuosamente tomé asiento frente al estrado.
Empaparme en las doctrinas de los Médium
Espiritistas, discutir, o empezar a arrojar con mal en términos amistosos y con
fingidas mansedumbres y poses pietistas, ciertamente no fue mi propósito al
entrar en tal recinto.
Sólo quería tomar nota de todos los detalles
con flexible entendimiento y singular cordura.
Ensayarse a orar en el hablar para recitar en
público, prepararse con anticipación, ciertamente es algo que está en todo
tiempo excluido de la Mentalidad Espiritista.
Paciente la Sacra Cofradía del Misterio,
aguarda con anhelo místico voces y palabras surgidas de Ultra-Tumba.
Independiente de los demás en sus
diagnósticos, idóneo para algo bien nefasto, un caballero de cierta edad cae en
trance, convulsivo se estremece como cualquier epiléptico, sube a la tarima,
ocupa la tribuna de la elocuencia y toma la palabra:
"Aquí, entre vosotros, Jesús de Nazaret, el
Cristo", exclama con gran voz aquel infeliz poseso.
En esos instantes terroríficos, vibra
horripilante la tarima engalanada con cirios y flores (el altar de los Baales),
y todos los devotos caen en tierra prosternados.
Yo, sin querer turbar en el desempeño a nadie,
serenamente me dediqué a estudiar al Médium con mi Sexto Sentido.
Traspasado de angustia, pude verificar
ciertamente la cruda realidad de aquel insólito caso Metafísico. Obviamente se
trataba de un impostor siniestro e izquierdo que explotaba la credulidad ajena
haciéndose pasar por Jesus-Cristo.
Con mi sentido clarividente observé a un Mago
Negro ataviado con roja túnica color sangre.
El tétrico fantasma metido entre el Cuerpo
Físico del Médium, aconsejando a los consultantes, procuraba hablar con tono
jesucristiano a fin de que los fanáticos aquellos no lo descubriesen.
Concluida aquella horripilante sesión, me
retiré del recinto con el ardiente deseo de no regresar jamás allí.
4.- Vivir a placer, con su familia, de favor,
en paz para trabajar, por obra de magia, sobre la tierra, es ciertamente algo
muy romántico.
Empero, abalanzarse a los riesgos suele a
veces ser indispensable cuando se trata de procurar para los demás todo el bien
posible.
Flanqueado de murallas intelectivas quise
florecer en Sabiduría, y sin desfallecer en fuerzas viajé muy joven por diversos
lugares del mundo.
Allende el tiempo y la distancia, en la remota
lejanía de una comarca Suramericana conocida popularmente con el nombre del
Quindío, muy flexible al entendimiento, hube de relacionarme con un Médium
Espiritista que trabajaba como herrero.
Sin trabucarse jamás en discusión alguna,
aquel obrero laboraba tranquilo en su rojiza forja.
Extraño encasquillador Espiritista, místico
señor de broncínea figura, atlética personalidad cenobita.
¡Válgame Dios Santa María! Yo le ví en
siniestro e izquierdo trance mediumnímico poseído por Belcebú, Príncipe de los
Demonios.
Todavía recuerdo aquellas palabras tenebrosas
con las cuales el poder de las tinieblas cerrara la sesión:
"Bel tengo mental la petra y que a el le
andube sedra, vao genizar le des". Luego firmaba: "Belcebú". Herrero, paradójico
anacoreta. Arrepentido le hallé al siguiente día del izquierdo aquelarre
Espiritista; entonces juró solemnemente en nombre del Eterno Dios viviente no
volver a prestar su Cuerpo Físico al Horror de las Tinieblas.
Algunas veces le sorprendía en su fragua
consultando muy sinceramente el Devocionario Espiritista de Kardec.
Posteriormente, aquel caballero de marras me
invitó lleno de místico entusiasmo a otras tantas exhaustivas sesiones
mediumnímicas, donde con ansia infinita evocara a Juan Hurtado "el Mayor".
Sin exageración alguna, para bien de mis
amados lectores, debo ahora aseverar oportunamente que el redicho fantasma,
parlando con la lengua del Médium en trance, se vanagloriaba de poder
manifestarse a través de ciento cincuenta Médiums en forma simultánea.
Concluir con un discurso (a alguien), de
listo, en consonante, es ciertamente muy normal; empero, pluralizarse en ciento
cincuenta discursos simultáneos, diferentes, me pareció en aquella época algo
asombroso.
Es incuestionable, que por aquella época de mi
vida, todavía no había analizado el tema de la Pluralidad del Yo, del Mí Mismo.
EL EGO
Sin querer extenderme inusitadamente en
disgresiones de ninguna especie, enfatizo muy sinceramente aquello que en forma
directa he experimentado plenamente.
El redicho Ego obviamente carece de todo
aspecto Divinal, auto-enaltecedor y dignificante.
Permítasenos la libertad de disentir con
aquellas personas que presuponen la existencia de dos Yoes: uno de tipo
Superior, otro de clase Inferior.
Ciertamente, y en nombre de la verdad,
certificamos sin incongruencia alguna, el tremendo realismo (bien informado), de
que sólo existe en cada sujeto un Yo Pluralizado y terriblemente perverso.
Esta convicción de fondo se afianza en la
experiencia vivida por el autor del presente tratado esotérico.
En modo alguno necesitamos exteriorizar ideas
inmaduras. Jamás cometeríamos el desatino de aseverar utopismos descabellados.
Nuestra aserción tiene muy abundante
documentación en todos los Libros Sagrados de los antiguos tiempos.
Como ejemplo viviente de nuestro aserto, no
está demás recordar las cruentas batallas de Arjuna contra sus amados parientes
(los Yoes) en el "Bhagavad Guita" (El Canto del Señor).
Ostensiblemente, tales Agregados Psíquicos,
Subjetivos, personifican evidentemente a todo ese conjunto de Defectos
Psicológicos que llevamos dentro de cada uno de nosotros.
En rigurosa Psicología Experimental, resulta
patente el embotellamiento de la Conciencia dentro de tales Yoes Subjetivos.
Eso que continúa más allá del sepulcro es pues
el Ego, un montón de Yoes-Diablos, los Agregados Psíquicos.
Resulta palmaria y manifiesta la
identificación de tales Agregados Psíquicos en los Centros Espiritistas o
Espiritualistas.
Es notorio y evidente que esos Yoes-Diablos,
debido a su multiplicidad, pueden entrar en muchos cuerpos mediumnímicos (como
en el caso de Juan Hurtado "el Mayor"), para su manifestación.
Cualquier Maestro del Samadhi podrá evidenciar
claramente en estado de Éxtasis lo siguiente: "Aquellos que a través de los
Médium Espiritistas se manifiestan, ciertamente no son los Almas ni los
Espíritus de los muertos, sino los Yoes Diablos de estos últimos, los Agregados
Psíquicos que continúan más allá de la fosa, sepulcral".
Se nos ha dicho con mucho énfasis que durante
los Estados Post-Mortem, continúan los Médiums convertidos en posesos del
Demonio, o de los Demonios. Es incuestionable que después de cierto tiempo
concluyen divorciándose de su propio Ser Divinal; entonces ingresan a la
Involución Sumergida de los Mundos Infiernos.
TEOSOFÍA
Sin ufanarme en modo alguno con tan delicadas
y múltiples inquietudes de tipo Filosófico y Metafísico, confieso francamente y
con toda sinceridad que aún no había llegado a las dieciséis primaveras de mi
actual existencias, cuando ya me hallaba enfrascado en muchas materias de
enjundioso contenido.
Con ansias infinitas, me propuse analizar
detalladamente los problemas del Espíritu a la luz de la Ciencia Moderna.
Muy interesantes me parecieron por aquella
época los experimentos científicos del físico inglés William Crookes,
descubridor insigne de la Materia en Estado Radiante y del Talio, ilustre
miembro de la Real Sociedad Británica.
Sensacionales me parecieron las famosas
materializaciones del espectro de Katie King en pleno laboratorio, tema
planteado por Crookes en su "Medida de la Fuerza Psíquica".
Excelentes, excepcionales, maravillosos, me
parecieron muchos temas sagrados de la antigüedad tales como: la Serpiente del
Paraíso, la Burra de Balaam, las Palabras de la Esfinge, las Voces Misteriosas
de las estatuas de Mennon al romper el día, el terrible Mene-Tecel-Phares del
festín de Baltasar; El Serafín de Therán, padre de Abraham; Los Oráculos de
Delfos; los Betilos o Piedras Parlantes del Destino, los Menhires Oscilantes y
Mágicos de los Druidas; Las Voces Enigmáticas de todos los sangrientos
sacrificios necromantes, origen auténtico de toda la tragedia clásica, cuyas
revelaciones indiscretas en Prometeo, las Coéforas y las Euménides, costaron la
vida al Iniciado Esquilo; Las Palabras de Tiresias, el Adivino evocado por
Ulises en "La Odisea", al borde del hoyo repleto con la sangre del cordero negro
propiciatorio; Las Voces Secretas que Alarico oía mandándole destruir a Roma
pecadora, y las que la doncella de Orleans oía también para que exterminase a
los ingleses, etc., etc., etc.
Enseñando en buenos modales y sin ensayarme en
la oratoria para recitar en público, a los diecisiete años de edad dictaba
conferencias en la Sociedad Teosófica.
El diploma Teosofista lo recibí de manos de
Jinarajadasa, ilustre presidente de aquella augusta sociedad que en buena hora
conociese personalmente.
Seguro de mí mismo en mi carácter, estaba
entonces muy bien informado sobre los extraños y misteriosos golpes de
Rochester, los clásicos Fenómenos Psíquicos de la granja de los Eddy, donde
nació la misma Sociedad Teosófica; había acumulado muchos datos relacionados con
aquellos trípodes evocadores de las Pitonisas de los antiguos tiempos, sabía de
casas encantadas y de apariciones Post-Mortem y conocía a fondo todos los
Fenómenos Telepáticos.
Incuestionablemente, con tantos datos
Metafísicos en mi pobre Mente acumulados, me había convertido en un erudito muy
exigente. Sin embargo, quise muy sinceramente formar el corazón con el buen
criterio Teosofista y por ello me engolosiné con las obras que hallé en la rica
biblioteca.
Venero inagotable de Sabiduría Divinal,
descubrí con asombro místico en las doradas páginas de "La Doctrina Secreta",
obra extraordinaria de la Venerable Gran Maestra Helena Petrovna Blavatsky, la
sublime mártir del siglo XIX.
Veamos ahora las siguientes notas, por cierto
muy interesantes:
"1885. En su Diary, el Coronel Olcott anota en
el día 9 de enero: H.P.B. ha recibido del Maestro M. el plan para su "Doctrina
Secreta". Es excelente. Oakley y yo intentamos hacerlo la noche pasada, pero
éste es mucho mejor".
"La conspiración del matrimonio Coulomb obligó
a H.P.B. a dejar Adyar y viajar a Europa en marzo. H.P.B., llevó consigo el
precioso manuscrito. Cuando me preparaba para subir al barco, Subba Row me
recomendó escribiera "La Doctrina Secreta" y le fuera mandado semanalmente lo
escrito. Yo le prometí y lo haré... ya que él va a agregar notas y comentarios y
después la Sociedad Teosófica la publicará".
"Fue en ese año cuando el Maestro K.M.
escribió: Cuando "La Doctrina Secreta" esté lista, será una triple producción de
M., Upasika y mía".
Tales notas es evidente que nos invitan a la
meditación. Empero, es ostensible que la V. M. interpretó las enseñanzas
adaptándolas a la época.
Agotados teóricos estudios de tipo Teosófico,
practiqué con intensidad Raja-Yoga, Bhakti, Jnana-Yoga, Karma-Yoga, etc., etc.,
etc. Múltiples beneficios psíquicos obtuve con las Yogas Prácticas preconizadas
por esa venerada institución.
Como quiera que la meritísima Maestra H.P.B.,
consideró siempre a la Hatha-Yoga como algo demasiado inferior, me es dable
manifestar que jamás me interesé por tal rama de la Yoga Indostán.
Mucho más tarde en el tiempo, fuí invitado a
una gran asamblea de la venerable Gran Logia Blanca, donde en plena ágora se
calificó a la Hatha-Yoga como auténtica Magia Negra.
LA FRATERNIDAD ROSACRUZ
Dieciocho primaveras de adolescente ya tenía
en el camino de mi actual Reencarnación, cuando hubo de concedérseme el alto
honor de ingresar a la Escuela Rosacruz Antigua. Institución benemérita en
buenahora fundada por el excelentísimo Sr. Doctor Arnoldo Krumm Heller,
médico-coronel del glorioso ejército mexicano. Veterano ilustre de la Revolución
Mexicana; insigne catedrático de la Universidad de Medicina de Berlín, Alemania;
notable científico, extraordinario políglota.
Impetuoso muchacho, me presenté con cierta
altivez en aquella "Aula Lucis", entonces regenteada por un ilustre caballero de
esclarecida inteligencia, y sin andarme en muchos cumplidos, por los aires,
confieso francamente y sin ambages que empecé discutiendo y concluí estudiando.
Arrimarse al muro, arrinconarse en la esquina de la sala, arrobado en éxtasis,
después de todo me pareció mejor.
Huélgame decir en gran manera y sin mucha
prosopopeya que empapado en muchas intrincadas teorías de enjundioso contenido,
sólo anhelaba con ansias infinitas encontrara mi antiguo camino, la Senda del
Filo de la Navaja.
Excluyendo cuidadosamente todo pseudo-pietismo
y vana palabrería insubstancial de charla ambigua, definitivamente resolví
combinar teoría y práctica.
Sin prostituir la Inteligencia al oro, preferí
ciertamente prosternarme humildemente ante el Demiurgo Creador del Universo.
Riquísimo venero inagotable de esplendores
exquisitos, encontré gozoso en las magníficas obras de Krumm Heller, Hartman,
Eliphas Levi, Steiner, Max Heindel, etc., etc., etc.
Sin verborrea alguna, seriamente,
sinceramente, declaro enfaticamente que por aquella época de mi actual
existencia me estudié ordenadamente toda la biblioteca Rosacrucista.
Con ansias infinitas buscaba en el camino a un
viandante que poseyese algún bálsamo precioso para sanar mi adolorido corazón.
Sufría espantosamente y clamaba en la soledad invocando a los Santos Maestros de
la Gran Logia Blanca.
El Gran Kabir Jesús dijo: "Golpead y se os
abrirá, pedid y se os dará, buscad y hallaréis". En nombre de Eso que es lo
Real, declaro lo siguiente: cumpliendo con las enseñanzas del Evangelio
Cristiano, pedí y se me dio, busqué y hallé, golpeé y se me abrió.
Tratándose de estudios tan largos y complejos
como son ésos de los Rosacruces, es incuestionable que el temario en modo alguno
cabría dentro del estrecho marco del presente capítulo; por ello me limitaré a
sintetizar y concluir.
Chacra Frontal. Se desarrolla con la
entonación de la vocal "I". Así: IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII. Facultad:
Clarividencia.
Chacra Laríngeo. Se desarrolla cantando la
vocal "E". Así: EEEEEEEEEEEEEEEE. Facultad: Oido Mágico.
Chacra Cardíaco. Se desarrolla vocalizando la
letra "O". Así: OOOOOOOOOOOO. Facultades: Intuición, Desdoblamientos Astrales,
etc., etc.
Chacra Umbilical. Se desarrolla entonando la
vocal "U". así: UUUUUUUUUUUUUU. Facultad: Telepatía.
Chacras Pulmonares. Se desarrolla cantando la
letra "A". Así: AAAAAAAAAAAAAAAAA. Falcutad: Recordación de Vidas Pasadas.
I. E. O. U. A. es el orden de las vocales. Con
estas letras se forman todos los Mantrams.
Decía el Doctor Krumm Heller que "una hora
diaria de vocalización era mejor que leer un millón de libros de
pseudo-esoterismo y pseudo-ocultismo".
Yo entonces inhalaba con avidez suprema el
Prana Cristónico, el Aliento Vital de las montañas, y luego exhalaba lentamente
haciendo resonar la correspondiente vocal.
Manifiesto para mayor claridad que cada vocal
iba precedida de una inhalación y que sólo resonaba al exhalar. Es obvio que
inhalaba por las fosas nasales y que exhalaba por la boca.
RESULTADOS CONCRETOS
Todos mis Chacras Astrales o Centros
Magnéticos intensificaron su actividad vibratoria rotando positivamente de
izquierda a derecha como las manecillas de un reloj, visto, no de lado, sino de
frente.
EJERCICIO RETROSPECTIVO
Con mucha didáctica nos enseñó el profesor
cierto ejercicio retrospectivo maravilloso. Nos aconsejó jamás movernos entre el
lecho en el instante del despertar, explicándonos que con tal movimiento se
agita el Cuerpo Astral y se pierden los recuerdos.
Es incuestionable que durante las horas del
sueño las Almas humanas viajan fuera del Cuerpo Físico; lo importante es no
olvidar nuestras experiencias íntimas al regresar al cuerpo.
Nos indicó practicar en ese preciso momento un
ejercicio retrospectivo con el inteligente propósito de recordar hechos,
ocurrencias y lugares visitados en sueños.
RESULTADOS
Declaro solemnemente que tal ejercicio
psíquico me resultó asombroso, porque mis recuerdos se hicieron más vívidos,
intensos y profundos.
PLEXO SOLAR
De acuerdo con las instrucciones del profesor,
diariamente (preferiblemente al salir el Sol), cómodamente me sentaba en un
delicioso sillón con el rostro hacia el Oriente.
Imaginaba entonces en forma extraordinaria una
gigantesca cruz dorada, que desde el este del mundo, y teniendo al Astro Rey por
centro básico, lanzaba Rayos Divinos, que después de atravesar el infinito
espacio, penetraban dentro de mi Plexo Solar.
Me encantaba combinar inteligentemente tal
ejercicio con la entonación mántrica de la vocal "U", prolongando el sonido como
es debido: UUUUUUUUUUUUUU.
RESULTADOS
Se produjo el insólito despertar de mi Ojo
Telepático (ubicado como ya dijimos en la región del ombligo) y me torné
exquisitamente hipersensible.
Como quiera que tal Chacra Magnético posee
asombrosos funcionalismos, cual ése de atraer y acumular la Energía Radiante del
Globo Solar, es obvio que por tal motivo mis Flores de Loto o Ruedas Astrales
pudieron recibir mayores cargas electro-magnéticas que intensificaron más la
radioactividad vibratoria.
Resulta muy a propósito en estos momentos,
recordar a nuestros amados lectores que el Plexo Solar abastece con sus
Radiaciones Solares a todos los Chacras del organismo humano.
Indudablemente, y sin exageración alguna, me
es dable poner cierto énfasis para aseverar solemnemente que cada uno de mis
Chacras Astrales se desarrolló extraordinariamente, intensificándose por ese
motivo las percepciones de tipo Clarividente, Clariudiente, etc., etc., etc.
RETIRADA
Poco antes de retirarme de aquella benemérita
institución, clamó aquel profesor diciendo: "Que ninguno de los aquí presentes se
atreva a auto-calificarse de Rosacruz, porque todos nosotros no somos sino
simples aspirantes a Rosacruces".
Y luego añadió con gran solemnidad:
"Rosacruces: un Buddha, un Jesús, un Moria, un K.M., etc., etc., etc".
LA MEDITACION
Flanqueado de murallas intelectivas, hastiado
de tantas teorías tan complicadas y difíciles, resolví viajar hacia las costas
tropicales del Mar Caribe...
Allá lejos, sentado como un eremita de los
tiempos idos, bajo la sombra taciturna de un árbol solitario, resolví darle
sepultura a todo ese séquito difícil del vano racionalismo...
Con mente en blanco, partiendo del cero
radical, sumido en Meditación Profunda, busqué dentro de mí mismo al Maestro
Secreto...
Sin ambages confieso y con entera sinceridad,
que yo tomé muy en serio aquella frase del Testamento de la Sabiduría Antigua
que a la letra dice: "Antes de que la falsa aurora amaneciera sobre la Tierra,
aquellos que sobrevivieron al huracán y a la tormenta, alabaron al Intimo, y a
ellos se les aparecieron los heraldos de la Aurora".
Obviamente buscaba al Intimo, le adoraba entre
el secreto de la Meditación, le rendía culto...
Sabía que dentro de mí mismo, en las ignotas
reconditeces de mi Alma le hallaría, y los resultados no se dejaron esperar
mucho tiempo...
Más tarde en el tiempo, hube de alejarme de la
arenosa playa para refugiarme en otras tierras y en otros lugares...
Empero, doquiera fuese continuaba con mis
prácticas de Meditación; acostado en mi lecho o en el duro piso, me colocaba en
la forma de Estrella Flamígera (piernas y brazos abiertos a derecha e izquierda)
con el cuerpo completamente relajado...
Cerraba mis ojos para que nada del mundo
pudiese distraerme. Después me embriagaba con el Vino de la Meditación en la
Copa de la Perfecta Concentración.
Incuestionablemente, conforme intensificaba
mis prácticas, sentía que realmente me acercaba al Intimo...
Las vanidades del mundo no me interesaban;
bien sabía que todas las cosas de este valle de lágrimas son perecederas...
El Intimo y sus respuestas instantáneas y
secretas era lo único que realmente me interesaba.
Existen Festivales Cósmicos extraordinarios
que jamás pueden ser olvidados, esto lo saben muy bien los divinos y los
humanos...
En momentos en que escribo estas líneas viene
a mi memoria el grato amanecer de un venturoso día...
Desde el jardín interior de mi morada, fuera
del Cuerpo Planetario, hincado humildemente, clamando con gran voz, llamé al
Intimo...
El Bendito traspasó el umbral de mi mansión.
Yo le ví venir hacia mí con paso triunfal...
Vestido con céfiro precioso y blanca túnica
inefable, vino a mí el Adorable; le contemplé dichoso...
En su cabeza celestial lucía espléndida la
Corona de los Hierofantes, todo su cuerpo estaba hecho de naturaleza de
Felicidad...
En su diestra resplandecían preciosas todas
esas "gemas valiosas" de las cuales habla "El Apocalipsis" de San Juan...
Empuñaba el Señor con gran firmeza la Vara de
Mercurio, el Cetro de los Reyes, el Bastón de los Patriarcas...
Tomándome en brazos, cantó el Venerable con
voz de paraíso diciendo cosas que a los seres terrenales no les es dable
comprender...
El Señor de Perfecciones me llevó entonces al
planeta Venus, muy lejos de las amarguras de este mundo...
Así fue como me acerqué al Intimo por el
Camino Secreto de la Meditación Interior Profunda. Ahora parlo porque...
Libro: Las Tres Montañas