Medicina Gnóstica:
LAS
VIRTUDES DEL AJO
Expelen
ventosidades molestosas; deshechos en vino, aguardiente o tequila si se aplican
como emplastos sobre mordeduras de víboras o perros rabiosos, cura radicalmente.
Comiendo ajos crudos o asados ablandan la tos antigua y clarifica la voz en
forma extraordinaria.
Samael Aun Weor. Medicina Oculta y M. Práctica
Ajo común (Allium
sativum), es una Planta sobradamente conocida, de raíz bulbosa, compuesta de
seis a doce bulbos reunidos en su base por medio de una película delgada y cuyo
conjunto forma la Cabeza de Ajos. Son tantas las Leyendas que circulan alrededor
de esta Planta, que apenas si vamos a rozar algunas; pero basta que abramos un
Libro Sagrado para encontrar este vegetal en todas partes rodeado de misterio y
de propiedades excepcionales, bien conocidas ya por los Antiguos. Entre los
griegos, aquellos que comían Ajos, no podían entrar en los Templos consagrados a
la Diosa Cibeles. Virgilio habla del Ajo, como útil a los Segadores para
aumentar o reparar sus fuerzas debilitadas, mientras que otro Poeta lo
recomienda a los mismos para evitar que fueren dañados por las Serpientes.
Galeno le llama la Triaca de los Labradores. Raspail, el Alcanfor del Pobre, y
Plinio lo mira, desde luego, como útil a la salud. Plutarco, al hablar de Isis y
Osiris, menciona que los Sacerdotes comían con cierta repugnancia el Ajo, pero
estaban obligados a ello porque les servía de purificador y por lo tanto era
Planta Sagrada... En los Ritos Egipcios ponían el Ajo en relación con el semen y
decían que sólo estaba dedicado a los que querían engendrar, mas no a aquellos
que observaban la Castidad como un voto. La Biblia cita esta Planta con
frecuencia como predilecta de los judíos, quienes sintieron nostalgia por ella
al llegar a la Tierra Prometida.
Alfonso de
Castilla fundó en 1368 una Orden que obligaba a los Caballeros afiliados a comer
Ajos una vez al mes, y eran expulsados de la Orden aquellos que no cumplían este
requisito. En los Estados Unidos hay una secta que adora a esta Planta con
carácter religioso, y asegura que la Redención de la Humanidad no puede venir
sin el consumo de Ajos... Sud América cuenta también con una porción de Leyendas
que vamos a dejar de mencionar, para irnos ya a hechos más concretos. Cuando en
España, hace años, tenían los Reclutas que presentarse al reconocimiento de
quintas, eran rechazados muchos de ellos por encontrarlos con fiebre o aumento
de temperatura, ante el temor de tener un Tuberculoso delante. Esto duró algún
tiempo, hasta que se descubrió que las fiebres se las producían los Reclutas
poniéndose un Ajo en el ano. Hoy la Ciencia conoce que la fiebre no es más que
un proceso curativo provocado por las fuerzas del organismo, contra la invasión
de una enfermedad, y los Naturistas despiertan esas crisis curativas mediante
los baños de Kuhne para lograr tales efectos. Pero si conocieran las propiedades
del Ajo, obtendrían de manera más sencilla el mismo proceso. Los Antiguos, que
no sabían de microbios, creyeron siempre que la enfermedad era el producto de
Espíritus Malignos, y con ciertos olores trataban de ahuyentarlos. Uno de los
que consideraban más poderosos, era el Ajo. Estudios modernísimos han comprobado
que en todo esto existía una gran parte de verdad, por cuanto muchos microbios
se mueren al solo contacto con el olor a Ajos.
Estando nosotros
en el Laboratorio del famoso Sifilógrafo Dr. Wassermann, autor de la célebre
reacción, observamos con excelentes microscopios, el maldito espiroqueto pálido
de esta enfermedad, que puesto en reacción con varios productos, para nada se
resentía... Sin embargo, en contacto con el Ajo, los bacterios morían todos. Hay
que tener en cuenta que la Sífilis era una de las enfermedades que ya preocupó a
los Gobernantes y Sacerdotes de los pueblos antiguos, cuyos efectos temían
verdaderamente y a cuya curación atendían utilizando esta Planta. Esto mismo lo
hemos encontrado en muchos Manuscritos antiguos y, sobre todo, entre los
mexicanos de remotas edades, quienes curaban sus enfermedades con Ajos y baños
de Sol. Nosotros hemos hecho ya las comprobaciones necesarias, y sería muy
conveniente que nuestros lectores propagaran este medio de curación para que
retornara la tranquilidad a muchos desgraciados. Nuestras curaciones ascienden a
miles de casos cuya reacción, durante años, ha sido siempre negativa. Luego,
estos individuos han tenido hijos que consiguieron engendrar perfectamente
sanos. El tratamiento de Ajo, consiste en tomarlo en ayunas, a mediodía y por la
noche, bien con leche, con pan, molidos, cocidos y aun en todas formas con tal
de saturarse bien. A veces, en casos difíciles, convendría ayunar unos días y no
comer más que Ajos. La curación generalmente es segura.
Con ajos se
expulsa la Lombriz Solitaria y se evita el tifus. Personas que cada mes se
deciden a comer un día bastantes Ajos, limpian perfectamente el intestino.
Nosotros nos hemos ocupado en estudiar años enteros los efectos de esta planta,
y vemos que merece por su importancia un libro aparte que es necesario
escribirlo un día. Por ahora sólo nos limitaremos a recomendarla en gran manera
y a llamar la atención sobre la esencia de incalculable valor que los Rosa
Cruces preparan.
Krumm Heller (V.M. Huiracocha). Plantas Sagradas
EL
NÍSPERO
CÁLCULOS
BILIARES, INAPETENCIAS, AGRIERAS Y TODA CLASE DE DOLENCIAS EN LA VÍAS DIGESTIVAS
e aquí, claro
lector, una de las plantas más maravillosas, la que por ser tan abundante y
sencilla, no ha merecido para nosotros la importancia que posee, ya que sus
poderes medicinales la colocan en el pináculo de las plantas, y que muy bien
puede tomar parte en el concierto de las PLANTAS SAGRADAS del gran Maestro
Huiracocha. Dicha planta es el NÍSPERO, del que a continuación daremos la manera
como debe emplearse, ya que no haciéndolo en la forma indicada, tampoco daría
los resultados deseados.
Tómese unas
diez pepas de nísperos bien maduros, con el fin de que dichas pepas estén
también sazonadas, despójense éstas de la película finísima que las recubre
hasta dejarlas completamente blancas, luego se muelen o trituran y así se tiene
una lechada, la que se mezcla en cien gramos de agua pura. Dicha operación la
verificaremos en la noche anterior en la que debemos de tomarla, con el fin de
dejarla en reposo unas diez o doce horas aproximadamente. En las horas de la
mañana, cuando se proceda a tomar el brebaje, debe de tibiarse al baño María;
después de ingerirlo se aconseja pasarlo con un poco de agua caliente con el
único fin de quitar el mal sabor de la boca. Esta maravillosa y mágica bebida,
se repetirá diariamente hasta sentirse curado.
Medicina Oculta y M. Práctica. Samael Aun Weor
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"Lo que una generación considera como
la cumbre del saber, es a menudo considerado como absurdo por la generación
siguiente, y lo que en un siglo pasa por superstición, puede formar la base de
la ciencia en el siglo venidero"
(Teofrasto Paracelso)