|
|
|
|
|
D |
os famosos corredores se disputaban un gran premio en las carreras públicas. El esfuerzo que para vencer tenían que realizar era grande y la distancia larga. Uno de ellos, el que desde el principio había tomado gran delantera al otro, se vio detenido de improviso por unos perros de ganado que, con su agresiva actitud, trataban de cortarle el paso.
Nuestro hombre, indignado ante tamaña contrariedad, se detuvo a hacer frente a los perros, y comenzó a perseguirlos a pedradas, haciendo, por lo que se ve, demasiado caso a sus ladridos.
Pero el otro rezagado corredor, en lugar de pararse a ahuyentar a los perros, los dio de lado, echando un gran rodeo, con lo cual pudo llegar el primero a la ansiada meta. Cuando volvía triunfador, aún tuvo tiempo de ver a su contrincante luchando a pedradas con los perros del camino. En la persecución de un ideal cualquiera, ¿quién que sea sensato hace caso de los ladridos de la envidia? Si los atiende, estará perdido...
COMENTARIO
No hay necesidad de comentario. Estas dos fabulitas se comentan por sí mismas.
|
|
|
|
| Artículo Anterior | Índice de la Revista |
|
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Libros:
Samael |
Sagrados
|
Apoyo
|
Glosarios | Material:
Power Point |
Material Didáctico |
Papel
Tapiz
Nivel de Estudios: Intermedio (1a Cámara) Avanzado (2a Cámara) Páginas Web: http://www.samaelgnosis.net | http://www.samaelgnosis.org | http://samaelgnosis.us |