CAPITULO 10
LOS DIFERENTES YOES
El Mamífero Racional equivocadamente llamado hombre,
realmente no posee una individualidad definida. Incuestionablemente esta falta
de unidad Psicológica en el humanoide, es la causa de tantas dificultades y
amarguras.
El cuerpo físico es una unidad completa y trabaja como un
todo orgánico, a menos de estar enfermo.
Empero, la vida interior del humanoide en modo alguno es una
unidad psicológica.
Lo más grave de todo esto, a despecho de lo que digan las
diversas escuelas de tipo Seudo-Esotérico y Seudo-Ocultista, es la ausencia de
organización Psicológica en el fondo íntimo de cada sujeto. Ciertamente en tales
condiciones, no existe trabajo armonioso como un todo, en la vida interior de
las personas.
El humanoide, respecto de su estado interior, es una
multiplicidad psicológica, una suma de «Yoes». Los ignorantes ilustrados de esta
época tenebrosa, le rinden culto al «Yo», lo endiosan, lo ponen en los altares,
lo llaman «alter ego», «Yo Superior», «Yo Divino», etc., etc., etc.
No quieren darse cuenta los sabihondos de esta edad negra en
que vivimos, que «Yo Superior» o «yo Inferior», son dos secciones del mismo Ego
Pluralizado...
El humanoide no tiene ciertamente un «Yo Permanente» sino una
multitud de diferentes Yoes infrahumanos y absurdos. El pobre animal intelectual
equivocadamente llamado hombre, es semejante a una casa en desorden donde en vez
de un amo, existen muchos criados que quieren siempre mandar y hacer lo que les
viene en gana...
El mayor error del Seudo-Esoterismo y Seudo-Ocultismo barato,
es suponer que los otros poseen o que se tiene un «Yo permanente e Inmutable»
sin principio y sin fin...
Si esos que así piensan despertaran conciencia aunque fuese
por un instante, podrían evidenciar claramente por sí mismos, que el humanoide
racional nunca es el mismo por mucho tiempo...
El mamífero intelectual desde el punto de vista psicológico,
está cambiando continuamente...
Pensar que si una persona se llama Luis es siempre Luis,
resulta algo así como una broma de muy mal gusto...
Ese sujeto a quien se llama Luis tiene en sí mismo otros
«Yoes», otros egos, que se expresan a través de su personalidad en diferentes
momentos y aunque Luis no guste de la codicia, otro «Yo» en él Llamémosle Pepe
gusta de la codicia, y así sucesivamente...
Ninguna persona es la misma en forma continua, realmente no
se necesita ser muy sabio como para darse cuenta cabal de los innumerables
cambios y contradicciones de cada sujeto...
Suponer que alguien pose un «Yo permanente» e inmutable
equivale desde luego a un abuso para con el prójimo y para consigo mismo...
Dentro de cada persona viven muchas personas, muchos «yoes»,
esto lo puede verificar por sí mismo y en forma directa, cualquier persona
despierta, consciente...